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1.700 hogares holandeses compran su propio aerogenerador y establecen un nuevo récord mundial de crowdfunding

Parece ser que cuanto más baratas y eficientes son las energías renovables, más obstáculos les ponen para que no levanten cabeza. Por eso resulta un verdadero soplo de aire fresco (y más hoy que sube la luz) que Windcentrale, una compañía eólica holandesa que facilita las compra cooperativa de aerogeneradores, haya logrado en un tiempo asombroso de apenas trece horas 1,3 millones de euros gracias al crowdfunding, vendiendo a 1.700 hogares las 6.648 acciones de un molino eólico, convirtiéndose así en el proyecto que más apoyo económico recibe en menos tiempo en la historia del crowdfunding hasta el momento.

Durante los siguientes 12 años, estos nuevos «cooperativistas del viento» recibirán su propia energía sostenible a partir de una turbina eólica a gran escala, pues compartirán conjuntamente el aerogenerador. Y ya hay una larga lista de espera de varios miles de personas que han expresado su interés en futuras opciones de compra.

Las «acciones del viento», como las han bautizado, se vendieron individualmente o por lotes a 200 euros cada una y cada acción corresponde aproximadamente a 500kWh de electricidad al año (el consumo anual medio de los hogares en los Países Bajos es 3500kWh). Además del precio de compra, los accionistas tendrán que pagar una tarifa de 23 € por año para el mantenimiento del aerogenerador, que está levantándose en Culemborg, en el centro de los Países Bajos, y que ha sido fabricado por la empresa Vestas (es un modelo V80 de 2 MW).

Esta vez, gracias al crowdfunding, tardaron sólo unas horas y están abrumados por esta reacción entusiasta del respetable, algo que demuestra que la gente realmente quiere energía renovable. Por lo menos en Holanda. «Las personas que son dueños de un aerogenerador quedan en general muy contentos con él», afirma la pareja, mientras aseguran que todos los informes sobre la energía sostenible en los Países Bajos coinciden en que la energía eólica es la forma más barata de producir energía renovable en esa zona de Europa.

Para hacer calar esa idea, Windcentrale compra turbinas que tienen varios años de edad – por ejemplo, los aerogeneradores de Vestas se fabricaron en 2005 – a empresas de energía, entidades financieras y promotores de proyectos. Y se dedica a cambiar la percepción de los consumidores para llevarlos un campo más verde, pues se han dado cuenta que muchas personas se oponen a los molinos eólicos debido simplemente a la desinformación. Y la mejor manera de ganárselos es mostrar a la gente los beneficios:

«Si piensas que una turbina eólica no produce apenas energía, o si la ves en el paisaje y piensas que es fea, cuando sepas que tres mil hogares obtienen energía a partir de ella, tendrás una mejor comprensión sobre esta energía y pensarás diferente al respecto»

La próxima subasta de Windcentrale tendrá lugar el próximo domingo. Que los vientos les sean propicios en su idea de llevar la energía verde y barata a todos los hogares que la quieran.